Sobre Los Niños que Servimos

La pobreza es una condición que carece de esperanza y produce un exceso de pavor. Los alimentos económicos y saludables son escasos. Los padres que luchan por sobrevivir con unos cuantos dólares al día, es común que los niños pobres carecen de juguetes.
Sus pies descalzos y encallados, sus caras sucias y su ropa harapienta cuentan la historia de su lucha. Para muchos, la educación es considerada un lujo. El carecer de algo como útiles escolares o uniformes puede impedir que un niño asista a la escuela. Esperamos que en el futuro podamos ampliar nuestro apoyo.


Los niños que servimos viven en Palomora, Nimasac, Chajabal, y San Andres Xecul, Totonicapan.